24 primaveras

insatisfacción

No me quiero quejar, créanme no es lo que deseo hacer. Fui criada para luchar y afrontar adversidades. A tal grado que a veces el tener esa sensación me causa molestia, me daba vergüenza. Me molestaba no estar tan agradecida con lo que la vida me daba sin pedir a cambio nada. Yo nunca solicite que me ayudarán. Eso también me daba temor hacer. Sentía que no debía, que me lo tenia que ganar. Pero la verdad, no sé cuanto más tengo que probar. Tengo que demostrar que valgo la pena en todo. Es agotador tratar de ser mejor a diario, de tratar de crear un mejor lugar para otros. Mas saben que lo peor de todo es que nadie me lo pide. Nadie lo ofrece. Solo lo hace. Solo da lo mejor, esperando que algún día eso sea suficiente de ver y de apreciar. Estoy algo agotada emocionalmente y psicológicamente de cuidar por otros. Lamento no poder cuidar de mi tan bien como lo hago con los demás. Lamento que estoy insatisfecha con el trabajo que he logrado hasta entonces. Porque tengo la perfección entre ceja y ceja, pensando que algún día lo lograré. Que lograré ser constante una y otra vez. Qué un día por obra de arte sabré que hacer. Para evitar quejarme en mi cabeza de lo mucho que me esfuerzo y lo poco que sé ve.

Así podré hacer algo que me dé para vivir y también paz. Ya los demás, no se preocuparán por mi. Ni me mirarán con recelo, mucho menos pensarán que la tengo fácil. Porque la verdad no es así. Nadie la tiene sencillo. Ya nadie puede dedicarse a sus pasiones ni dejar que sus pasiones se encarguen de su vida. Porque vivimos en un mundo de inmediatez. Por eso esta impaciencia me carcome y me hace sentir el peso en mis hombros de responsabilidades que aún no tengo, mas debería tener. Ya no sé si esta bien no quejarse. Solo sé que tengo derecho a sentir esto que me retuerce en las noches y no me deja dormir, eso que me abraza en las mañanas diciéndome que ya todo esta perdido. Late constantemente la insatisfacción de no tener un plan, de no tener una meta fija ni un motor.

-ElOlvidado