un v a c í o silenciosamente ruidoso

Escucho caer todo con seriedad,
No entiendo porque algunas cosas me causan arqueadas,
No puedo dejar de alimentar mi alma con piedras y
Me ahogó.
Cada vez que vuelvo a casa,
Siento pena y dolor porque es realmente otra jaula 
Y cuando salgo sigo siendo un mar de lagrimas que no reflejan nada.
Estoy vacía,
Ya no sé nada,
No siento igual ,
No se si vivo o estoy muriendo, 
No siento ni mi palpitar.
A veces lloro en secreto,
A veces lloro porque no entiendo la razón 
De porque tengo que aceptar las cosas complicadas. 
Acepto el silencio eternamente ruidoso 
Que me susurra en muchísimos coros 
“No importa si estas o si mañana te vas.”
Mi cabeza flota entre mis hombros
Pero pesa con el tiempo, con el pasar de las manijas.
Ya marcan la hora de ir a dormir,
Pero aún no me cuentan de mi porvenir.
Mi cuerpo triste se queja del llanto constante que aqueja 
a mis sentimientos. 
Desde hace tres años ya no soy lo que fui, 
Volví a ser una niña que no tiene a donde ir.
– SimplementeIngenua

canto alto canto grave

Soy soprano 
Me tomó tiempo llegar a las notas, 
Me tomará más tiempo no dudar que llego ahí
Canto con miedo, con temor a no llegar 
Con horror a desafinar 
Tengo miedo de cantar al viento en vibrato y en contralto 
Tonto ahogamiento en un vaso vacío.

Esta comprobado que si fallas, ganas 
¿Por qué es que te da tanto miedo?
Cuéntame porque quieres renunciar a tus sueños.
Dime la verdad aunque te duela a ti misma.
Porque tu realmente solo quieres canta y componer para el mundo. 
¿Que te falta contar?
¿Quieres ser igual que el resto?
Déjame abrirte los ojos, 
Todos somos diferentes y únicos, nadie es como tu crees 
Y todos son indispensables, deja de ir contra la corriente. 
Sé que eres la que canta, 
Pero demuéstrale al mundo tu poder 
Comienza cantándome un poco tu corazón.

– SimplementeIngenua – ElOlvidado 

yo, siendo un disfuncional en un lugar funcional

Si alguno toma un trabajo que no le gusta y tienes qué pretender que si, pues se traga su orgullo y prosigue con una vida convencional.

De pequeña todos me dijeron que era especial y bueno les creí, hasta que salí de la universidad con una carrera que era solo para “hacer una maestría” y pues me sentí hasta las huevas. Creía todo el mundo que estaba lista para que me digan de frente que valía dos centavos mi carrera universitaria, y que mi experiencia era tan corta como mi currículum vitae. Pero ellos no saben, de toda la historia ni de las batallas diarias de una persona con ansiedad y con depresión; pero según las propuestas de trabajo esos ligeros problemas no debieron interferir con las dos carreras al paralelo que debí haber realizado y con la falta de habilidades que debí progresar.

Nos vale lo difícil que te fue irte a una universidad al otro lado de Lima Metropolitana, también nos valía tu desmotivación constante y tu falta de autoestima. Nos importaba poco lo que estudiaste, porque tu no tienes contactos suficientes y porque si aunque los tuvieras te costaría pedirles ayuda.

Lamentablemente no hay sitios donde te paguen por llorar en tu habitación ni donde te agradezcan por existir cuando cuentas tus historias por un medio escrito; sino que a ellos les importa que les regales tus años de gloria, para hacer una constante de fracasos en tu lista de deseos anual.

En que se ha tornado mi percepción del mundo, creo que mi mala onda se ha reído de mí y está dando este discurso. Porque se que no todo es así, pero si se siente de esta manera. Me suelo sentir insatisfecha con mis decisiones de entregarle mis minutos y años de desesperación a lugares donde yo no me desarrollo totalmente.

Estudie cinco años para así poder no ejercer, si tuviera mi madurez de hoy cambiaría mis reproches por logros pero es tarde para llorar más de la cuenta. Quiero ser normal y no me sale. Quiero no creer que soy una persona incompleta ni disfuncional. Pero no funcionó muchas veces como una persona normal.

Suelo escuchar una vocesita punzante en mis tímpanos, diciéndome que esto no me hace feliz. Que mi felicidad no esta lejos pero ya no le creo, ya no me creo.

Me da pena mi situación, pero me da más pena ser auto compasiva ante esta reacción, quiero irme pero no puedo. Me toca tomar mis oportunidades y ver que sucede, solo tengo miedo que este sentimiento prevalezca ante tantas cosas buenas que me pasan todo el tiempo.

-SimplementeIngenua

r i p – Margarita

Margarita, la araña 🕷 . Vivió por 15 minutos en el hombro de Cinthia, y yo los miré con preocupación por Margarita más que por Cinthia. Porque sabia el destino cruel de mi amiguita. No hablamos mucho entre ella y yo. Pero a Cinthia no le gusto mucho porque murió mi querida Margarita en un bache. – SimplementeIngenua